Que pueden hacer los fieles ante la crisis actual de la Iglesia. Bibliografía

Es una triste verdad que estamos en un momento de gran crisis en la iglesia. Sin embargo, Dios está con nosotros. Me han preguntado que pueden hacer los fieles para combatir los errores que se propagan a través de la Iglesia. Me gustaría responder con algunas sugerencias:

Debemos crear grupos de verdaderos Católicos, académicos, familias y miembros del clero que extenderán con valentía la verdad Católica, llena sobre todo de enseñanzas de la Iglesia sobre la familia, la naturaleza,  y los mandamientos de Dios.

Como un medio para este fin, tenemos que hacer uso de todos los recursos que ofrece el mundo moderno para nosotros. No estemos limitados a la espera de los medios de comunicación para difundir estos mensajes. No tenemos que esperar a que cada pastor predique desde el púlpito. Debemos abrazar las nuevas formas de comunicación que nos permiten difundir el Evangelio y las enseñanzas de nuestra Santa Madre la Iglesia. Debemos llevar nuestro mensaje a la Internet, publicarlo en sitios web, blogs y redes sociales.

Pero no hay que olvidar en participar con nuestros hermanos Católicos en formas más tradicionales. Debemos organizar conferencias y simposios a nivel académico. Debemos utilizar estos para crear publicaciones, documentos y libros que se puedan utilizar como referencia y ampliar nuestra discusión.

También hay que crear un movimiento de familias Católicas, de las “iglesias domésticas”, para presenciar, defender y difundir la fe integral y la enseñanza sobre la familia, el matrimonio y el orden de la naturaleza.

Para hacer frente a los errores que actualmente se difunden, verdaderos esposos católicos, familias y personas individuales deben escribir al Papa, a sus obispos, y a los dicasterios competentes de la Curia Romana, notificándoles de las declaraciones heréticas, semi-heréticas, o gnósticas de personas eclesiásticas o eventos con un programa de este tipo, que se estén promoviendo por personas o grupos eclesiásticos.

Estos son todos los medios de educación y formación. Pero la batalla que estamos luchando es contra más que sólo contra la ignorancia. Es contra los principados y las potestades. No puede tener éxito a menos que organicemos una red nacional e internacional de oración a través de la Adoración Eucarística, peregrinaciones, Misas solemnes, procesiones de intercesión y de penitencia con temas como “La santidad de la familia y el matrimonio”, “El llamado a la castidad”, “La belleza y la felicidad de una vida casta”, “La imitación de Cristo en la vida familiar”….

Tal vez lo más fundamental de todo, es que debemos orar fervientemente a Dios para que conceda a su Iglesia santos obispos y papas santos. Tal oración debería ser orada especialmente por los niños, ya que la oración de los inocentes penetra el cielo como ninguna otra.

En la Obra rezamos por esta iglesia particular y por la iglesia del mundo, rogando por los obispos, sacerdotes, religiosos y laicos, el cenáculo de oración es el día viernes a partir de las 17 hs, con el el rezo del Santo Rosario delante del Santísimo Sacramento e inmediatamente la Santa Misa con el rito de la Bendición del Agua y la imposición de manos. 

 

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