Máximas de San Pablo de la Cruz. 19 de octubre

Que la voluntad de Dios sea nuestro alimento, nuestro centro, nuestro reposo: entonces gustaremos un dulce y tranquilo sueño; ningún acontecimiento podrá inquietarnos. Dejemos que Dios haga y disponga según mejor le agrade: que el Señor sea bendito para siempre. No quiero sino no que Dios quiere. Lo que Él quiere, yo lo quiero también en el tiempo y en la eternidad”

“Vuestros deseos por grandes y santos que sean, debéis dejarlos morir en el fuego del amor de Dios, de donde proceden, y esperar el tiempo en que Dios quiere que se cumplan. Entre tanto, cultivad un solo deseo, el más perfecto de todos, el de agradar a Dios y alimentaros de su santa voluntad”

“Alimentaos de la santa voluntad de Dios, bebed el cáliz de Jesús con los ojos cerrados, sin querer ver lo que hay dentro; os basta saber que es Jesucristo que os lo presenta. Repetid con frecuencia: “¡Querida Voluntad! ¡Oh voluntad de mi Padre y de mi Dios! Yo os amo. Sed siempre bendita”. El alimento de mi Jesús era hacer la voluntad del Padre eterno; mi alimento será hacer siempre su santísima voluntad”

“Desde la eternidad el Señor ha determinado y juzgado bueno lo que tenéis que sufrir. Esas penas corporales, esas persecuciones del demonio y de los hombres estaban decretados en los eternos consejos de Dios. Miradlos con los ojos de la fe, y acariciad la voluntad de Dios con oraciones, jaculatorias y exclamaciones del corazón”

Anuncios

El Rostro de María del Buen Amor….

El rostro de María del Buen Amor trasunta la dulce confianza que Ella alimenta en su corazón, porque no buscó otra cosa que no sea caminar por donde Dios la llevaba, con la luz suficiente para iniciar y concluir cada día de su vida… María del Buen Amor es la madre serena y mansa que supo vivir en la paz y para llevar la paz a todas partes.

Concluyo citando al santo obispo Francisco de Sales en uno de sus escritos espirituales: “Quien tiene a Dios por objeto de sus intenciones y hace lo que puede, no tiene por qué atormentarse, ni turbarse, ni temer. ¡No, no! Dios no es tan terrible para con los que ama. Se contenta con poco porque sabe bien que no tenemos mucho. Sabed, mi querida hija, que en las Escrituras se llama a Nuestro Señor Príncipe de la Paz y, por tanto, allí donde Él es el dueño absoluto, todo está en paz”

padre Claudio Bert (1964-2017)

“prodigios que acompañarán a los que creen”

“prodigios que acompañarán a los que creen”, quizá no estemos muy familiarizados con esta expresión. El prodigio solemos entenderlo como una excepción, un fenómeno extraordinario; Jesús dice que los prodigios acompañarán a los que tienen fe. Seguramente tengamos que reflexionar más sobre este aspecto, pero sobre todo, dejarnos acompañar por estos signos y estas muestras que el Cielo querrá hacer con nosotros y más allá de nosotros.

Padre CLAUDIO BERT (1964-2017)

Amor de Dios……Sin límites

Hay una cosa en la vida cuyo valor es ilimitado, una virtud que no necesita practicarse con ninguna moderación. Esa cosa es el amor : el amor de Dios y el amor hacia las demás personas
en Dios y por Él.

No hay ninguna razón para menguar en tu interior el amor a Dios o por los demás pues el amor es un fin en si.
El amor es por lo único que fuimos creados. El amor es la única razón por la que existimos.

Los actos externos que son un medio para lograr este fin deben ser moderados, pues de lo contrario no servirán de medios ni nos llevarán a cumplir nuestro fin. Por el contrario, cuando un fin se alcanza, no hay límites ni necesidad de decir que ya es suficiente. “

 

El amor de Dios Es el amor que me ama, sabiendo quién soy, lo que soy, y me ama porque me ama y porque asi lo quiere. Permitámonos experimentar el saber que Dios nos ama tanto y mucho como hijo amado por El. 

El día con la Madre de Dios

Oh Virgen María, a Tí encomendamos a todos los que llamaste a seguir mas cerca a tu Hijo. Tú conoces las tantas dificultades que tienen ellos que afrontar, cuantas luchas y cuantos obstáculos. Ayúdales para que también ellos pronuncien su  “si” a la llamada divina, como tu lo hiciste a la invitación del Angel Gabriel,  Atráelos a tu corazón,  para que puedan comprender contigo la hermosura y la alegría que les espera.

Hoy con la Virgen María

Oh Virgen María, salud de los enfermos, que has acompañado a Jesús en el camino del Calvario y has permanecido junto a la cruz en la que moría tu Hijo, participando íntimamente de sus dolores, acoge nuestro sufrimientos y únelos a los de El. Quédate junto a nosotros en el momento de la prueba y ayúdanos a repetir cada día contigo nuestro “sí”,  seguros de que Dios sabe sacar de todo mal, un bien más grande.  Amén.