Solemnidad de San Juan Bautista El Precursor

Aparte de la sagrada Natividad del Señor, no leemos que se celebre el nacimiento de ningún otro sino sólo el del bienaventurado Juan Bautista.

Se celebra, según sabemos, de los santos y elegidos el día en que, consumados sus labores y habiendo vencido el mundo con su triunfo, nacieron a nueva vida para obtener la eternidad.

En los otros celebramos los méritos de sus últimos días, pero en Juan Bautista  queda consagrado el inicio mismo de la vida, en razón sin duda de haber sido
enviado a fin de que el advenimiento de Cristo, gracias a su testimonio, no sorprendiera a los hombres súbita e inesperadamente. Juan Bautista encarnaba el Antiguo Testamento y en sí mismo adelantó la Ley preanunciando al
Salvador, como la Ley vino antes de la Gracia.

San Agustín de Hipona, Sermón XX de los Santos, en la fiesta del nacimiento de San Juan Bautista

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El Don

 

Es necesario, queridísimos míos, exponer ahora el milagro de los misterios eucarísticos, diciendo qué son, qué dan y para qué sirven. Formamos un solo
cuerpo (1 Corintios 10:7): somos miembros de Su carne y de Sus huesos (Efesios 5:30).

Los iniciados en los sacramentos lo entenderán. Para que esta unión se produzca no sólo por amor sino en toda realidad, es menester que mezclemos Su carne con la nuestra, lo cual sucede al comer

Su carne que nos ha dado para manifestar el beneplácito que nos tiene. Para eso Se
mezcló a Sí mismo con nosotros e introdujo Su cuerpo en nosotros a fin de que juntos seamos uno solo como una sola cosa son el cuerpo y la cabeza de un hombre.

Esta es la unión que anhelan cuantos aman con ardor.

Debemos retirarnos saciados de Su mesa como leones que arrojan fuego, de aspecto terrible a ojos del diablo, con el alma centrada en Quien es nuestra cabeza y prendados de la caridad que ha tenido con nosotros.

Hay algunos padres que hacen que otros alimenten a sus hijos. Yo no –dice Él–; Yo os alimento con Mi propia carne y Me uno a vosotros a fin de que poseáis ahora una noble sangre y luego la noble esperanza de lo que llegaréis a ser un día. Quise hacerme hermano.

Pongamos atención, porque son grandes estos bienes que poseemos, y si alguna palabra impropia viene a nuestros labios o nos vemos dominados por la ira o
cualquier otro vicio, recordemos de qué hemos sido hechos dignos y que esa memoria por sí misma nos sirva de corrección.

Cada vez que participemos del cuerpo de Cristo y gustemos de Su sangre, pensemos
que saboreamos a Aquel mismo que está sentado en las alturas, adorado por los ángeles incorruptibles junto a las virtudes celestiales.

Ay de mí, que camino de salvación se ha abierto para nosotros: Él nos hizo
Suyos y nos da Su cuerpo, y todavía todo ello no nos ha apartado del mal.

De los Sermones de San Juan Crisóstomo

Oración para pedir pureza en el corazón de San Luis Gonzaga

 

Inocentísimo Luis, que por especial gracia de Dios y con el auxilio de la Inmaculada Virgen Maria estuviste siempre libre, no sólo de toda culpa grave, sino aún de las tentaciones contra la pureza, humildísimamente te ruego que me alcances del Purísimo Corazón de Jesús, que todo lo padeció menos ser calumniado contra esta virtud, y de su excelsa Madre, la Virgen Purísima e Inmaculada, la gracia de resistir siempre al punto cualquier pensamiento impuro, Y de morir mil veces antes que manchar mi alma con un pecado grave.

Amén

La persecución a los hijos de Dios…..

Escucha a Cristo mismo que dice: Yo soy el camino, la verdad y la vida. Si Cristo es la verdad, por Cristo sufre y es legítimamente coronado quien es condenado por defender la verdad. Que nadie, pues, se busque excusas; todos los tiempos están abiertos a los mártires. Y que nadie diga que los cristianos no padecen persecución. (San Agustín, Sermón 94A, 
San Agustín lo dice claramente: “que nadie diga que los cristianos no padecen persecución“. El verdadero cristiano siempre es perseguido. Cristo nunca ha sido aceptado por el mundo y por eso el cristiano no puede ser aceptado. No siempre es necesario esperar martirio violento. A veces el martirio sutil. Un martirio que se esconde detrás de las apariencias del mundo. Ignorar o despreciar a una persona es también martirio, aunque no lleve consigo derramamiento de sangre.
Ser honesto y poner la Verdad por delante, conlleva ser odiado y despreciado. Quienes señalan la corrupción que nos rodea es incómodo. Cuando dejamos de ser útiles, aparece el silencio. Basta intentar comunicarnos con los demás para darnos cuenta que el silencio se va haciendo cada día más denso y aplastante. El silencio se ofrece como efecto de la tolerancia. Tolerancia que esconde el desprecio que el mundo tiene por todo el que no acepta sus premisas.
¿Qué hacemos ante este silencio? Lo más interesante es no deprimirnos ni desesperar. Seguramente el desprecio nos haga sentirnos decepcionados con tantas personas y estructuras humanas. Intentemos darnos cuenta que no perdemos nada siendo despreciados. Más bien todo lo contrario. Nos ayuda a darnos cuenta de quienes realmente nos aprecian y para quienes somos tan sólo útiles herramientas. Cuando la fraternidad es imposible, la soledad abre el camino hacia Dios. En todo caso, el Espíritu Santo será el mejor de los amigos que podamos tener. Él nunca nos abandona ni se aleja de nosotros.

El Gran Misterio de la Santísima Trinidad

Estamos cara a cara frente a un misterio: el de la Santísima trinidad.
El misterio es por definición, algo que puede afirmarse o negarse, pero que en ningún caso nos desvelará su secreto.
No hay otra forma más honrada de situarse ante el misterio que respetarlo y admirarlo.
 La función fundamental de Cristo fue dar a conocer al Padre: hacer que los hombres fueran capaces de descubrir los rasgos de Dios, de un Dios comprensivo y misericordioso, exigente y benévolo, omnipotente y cercano.
Hacer que los hombres fueran capaces de conocer a un Dios que hace salir el sol sobre buenos y malos.
Lo que caracteriza a este Padre no es su poder y su fuerza, sino su bondad y su compasión infinita.
Nos santiguarnos en el nombre de la Trinidad para comprometernos a vivir en el nombre del Padre, siguiendo fielmente a Jesús, su Hijo, y dejándonos guiar por su Espíritu.
Hoy  es la fiesta de la Santísima Trinidad. Recemos, vayamos a la Santa Misa, miremos y adoremos a nuestro Dios.
 A pesar de mi mediocridad y de mi pobreza y poca fe, los invito a decir quiero vivir y morir «en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo». Jl

SAN ANTONIO DE PADUA

San Antonio nació en Portugal, pero adquirió el apellido por el que lo conoce el mundo, de la ciudad italiana de Padua, donde murió y donde todavía se veneran sus reliquias.

León XIII lo llamó “el santo de todo el mundo“, porque su imagen y devoción se encuentran por todas partes.

Llamado “Doctor Evangélico“. Escribió sermones para todas las fiestas del año

El gran peligro del cristiano es predicar y no practicar, creer pero no vivir de acuerdo con lo que se cree” – DICE San Antonio

 

 “Era poderoso en obras y en palabras.  Su cuerpo habitaba esta tierra pero su alma vivía en el cielo

Patrón de mujeres estériles, pobres, viajeros, albañiles, panaderos y papeleros. Se le invoca por los objetos perdidos y para pedir un buen esposo/a.  Es verdaderamente extraordinaria su intercesión.

Se le llama el “Milagroso San Antonio” por ser interminable lista de favores y beneficios que ha obtenido del cielo para sus devotos, desde el momento de su muerte.

Uno de los milagros mas famosos de su vida es el de la mula: Quiso uno retarle a San Antonio a que probase con un milagro que Jesús está en la Santa Hostia. El hombre dejó a su mula tres días sin comer, y luego cuando la trajo a la puerta del templo le presentó un bulto de pasto fresco y al otro lado a San Antonio con una Santa Hostia.  La mula dejó el pasto y se fue ante la Santa Hostia y se arrodilló.

San Antonio es el patrón de los pobres y, ciertas limosnas especiales que se dan para obtener su intercesión, se llama “pan de San Antonio“; esta tradición comenzó a practicarse en 1890.  No hay ninguna explicación satisfactoria sobre el motivo por el que se le invoca para encontrar los objetos perdidos, pero es muy posible que esa devoción esté relacionada con un suceso que se relata entre los milagros, en la “Chronica XXIV Generalium” (No. 21):  un novicio huyó del convento y se llevó un valioso salterio que utilizaba San Antonio; el santo oró para que fuese recuperado su libro y, al instante, el novicio fugitivo se vio ante una aparición terrible y amenazante que lo obligó a regresar al convento y devolver el libro.

En Padua hay una magnífica basílica donde se veneran sus restos mortales.

Pidamos la intercesión de la San Antonio para nosotros los pobres de corazón, para que podamos tener un corazón abierto y compasivo a las necesidades y carencias de nuestros hermanos. Amén  jl.

El secreto de María

“Para llegar hasta Dios y unirse con Él, es indispensable acudir a la misma persona escogida por Él para descender hasta nosotros, para hacerse hombre y comunicarnos sus gracias.

Esto se realiza mediante una auténtica devoción a la Santísima Virgen”

“Feliz, una y mil veces en esta vida, aquel a quien el Espíritu Santo descubre el secreto de María para que lo conozca”