Oración a la Virgen de Guadalupe

 

Oh Virgen Inmaculada, Madre del verdadero Dios y Madre de la Iglesia! Tú, que desde este lugar manifiestas tu clemencia y tu compasión a todos los que solicitan tu amparo; escucha la oración que con filial confianza te dirigimos y preséntala ante tu Hijo Jesús, único redentor nuestro.

Madre de misericordia, Maestra del sacrificio escondido y silencioso, a ti, que sales al encuentro de nosotros, los pecadores, te consagramos en este día todos nuestro ser y todo nuestro amor. Te consagramos también nuestra vida, nuestros trabajos, nuestras alegrías, nuestras enfermedades y nuestros dolores.

Da la paz, la justicia y la prosperidad a nuestros pueblos; ya que todo lo que tenemos y somos lo ponemos bajo tu cuidado, Señora y madre nuestra.

Queremos ser totalmente tuyos y recorrer contigo el camino de una plena fidelidad a Jesucristo en su Iglesia: no nos sueltes de tu mano amorosa.

Virgen de Guadalupe, Madre de las Américas, te pedimos por todos los obispos, para que conduzcan a los fieles por senderos de intensa vida cristiana, de amor y de humilde servicio a Dios y a las almas.

Contempla esta inmensa mies, e intercede para que el Señor infunda hambre de santidad en todo el Pueblo de Dios, y otorga abundantes vocaciones de sacerdotes y religiosos, fuertes en la fe, y celosos dispensadores de los misterios de Dios.

Esperemos la Navidad

 

Vivimos en una cultura donde el sentido último de las cosas se va diluyendo en una continua sucesión de imágenes e información, provocando en la conciencia de las personas una cierta perplejidad y una sensación de oscuridad angustiante.

En la Navidad podemos quedarnos con la imagen de un arbolito que se prende y apaga… o dar un paso: contemplar al Dios hecho hombre, que en medio de la noche nos visita con su luz envolvente.

En realidad, desde que el Verbo de Dios plantó su casa en medio de nosotros, y ya pasaron más de 2000 años de aquel evento, – como nos lo describe san Juan en el prólogo de su Evangelio – hubieron estas dos formas de reaccionar frente a la primera navidad: la de aquellos que no quieren recibir la visita – ni siquiera tratándose de la vista del mismo Dios – porque hay otras prioridades que atender, y los que sí hacen lugar… aunque la casa propia sea pequeña: “Vino a los suyos, y los suyos no lo recibieron, a los que los que creen en su Nombre, les dio el poder de llegar a ser hijos de Dios” (Jn 1, 11-12)” .

De los escritos del P. Claudio Bert (1964/2017)

En el día de la Inmaculada Concepción

……..En medio del Adviento celebramos  la Solemnidad de la Inmaculada Concepcion de Maria no para quitar peso al Adviento, sino para presentarnos la figura mas preciosa y paradigmática del Adviento. La Santísima  Virgen María .

Mirandola a Ella queremos aprender la postura de la Fe y de la Esperanza que Ella misma vivio….. El camino de Maria es el de la hospitalidad.

Hospitalidad entendida en el sentido mas simple de “dar lugar” si, dar lugar a los planes amorosos de Dios.

Maria se dispone o se deja disponer, para que la vida de Dios encuentre un lugar en ella…

Alli esta, pues la grandeza de Maria Virgen, en su disponibilidad al requerimiento Divino. El siempre nos dara siempre mucho más y sabrá guiarnos.

Amemos a la Virgen!

De los escritos Padre Claudio Bert 1964/2017  (libro  :”Meditaciones sin apuro “)

Sabiendo honrar a nuestro querido Padre Claudio

 

El mejor memorial  que podemos hacer a nuestros queridos que partieron, es vivir con discernimiento, esforzándonos en desvanecer nuestras debilidades y purificar nuestra alma.

Porque nuestra ayuda al pobre y al necesitado , además de provocarnos un gran alivio, tiene también como resultado el consuelo de las almas de nuestros queridos difuntos.

Estos se alegran cuando trabajamos para Dios.

Ayudar a los pobres, enfermos y necesitados es parte de este amor de Dios que hemos recibido y que recibimos diariamente en esta generosidad misericordiosa del Padre. En otras palabras, lo que más alegra a nuestros difuntos es el esfuerzo que hacemos en agradarle a Dios, en pos de encontrarnos con ellos en el Paraíso y vivir juntos en la eternidad.

Queridos amigos, en consecuencia, vale la pena trabajar para que nuestro hombre viejo se renueve ayudando a todos, los pobres, los que necesitan, los enfermos. Ese era el carisma del Padre Claudio, también es lo que nos enseñó a hacer y hoy es lo que hacemos.

Gracias a todos lo que nos ayudan y colaboran en esta obra de asistencia y amor.

 

   José Luis Puig

Presidente de la FOPSME

Merienda en la sede de la Fundación

El día sábado 7 de diciembre, vísperas de la Fiesta de La Inmaculada Virgen María, en la sede de la Fundación “Casa del  Padre Claudio”, Villa Elisa, barrio El Rincón, se brindará a las 1530 hs. de manos de las hermanas, los servidores y socios una merienda a todos aquellos que desean,  que consistirá en una chocolatada, un alfajor, regalos y ropa.

 

Recordamos el día de la Ordenación Sacerdotal del Padre Claudio Bert

Decía el padre Claudio un día 3 de diciembre……

“Arrodillo mi alma ante el Dios de las Misericordias que me llamó a la existencia para compartirme un don que excede mi comprensión racional: el don de Su Omnipotente Misericordia que se hace investidura y nueva creación a partir del Sacramento del Orden Sagrado.

Cada 3 de diciembre, evoca la gracia de esa investidura y nueva creación, a fin de que se renueve el frescor de la unción crismal  que humectaron mis manos, para prolongar las bendiciones del Bendito del Padre, Jesucristo, el Señor.

Mi gratitud  se fija en el maternal Corazón de Santa María, refugio, auxilio y consuelo en el peregrinaje de la fe. Ella me enseña, cada día, la forma pastoral de su Hijo y teniéndome junto a sí, me aproxima al insondable misterio de Cristo, Sumo y Eterno Sacerdote.

No puedo dejar de agradecer y nombrar en el silencio de una plegaria que Dios escucha y ve en lo secreto, a tantos que me ayudan y acompañan en el camino de la santidad sacerdotal. Gracias por estar y estimular con buenos ejemplos para  avanzar en la misión.

Una gratitud también a Dios por otros tantos que me hacen difícil el camino y se interponen para que la misión quede infecunda, porque sin siquiera sospecharlo, ellos me afirman y fortalecen en el camino del compromiso y agigantan la confianza en la promesa de Aquél que me llamó sin reclamarme méritos previos.”

de los escritos del Padre Claudio Bert (1964/2017)

Saludo de Adviento.

Queridos hermanos y amigos de la Fundación deseo saludarlos en este primer domingo de adviento, y pensaba que bueno este tiempo para pensar incansablemente en las palabras de nuestra Madre La Purísima Madre María del Buen Amor, queridos hijos  tengan esperanza……confianza…..estén en vela y sean celosos……. pronto llega Mi Hijo….

Él es la Esperanza y La Confianza, Él puede todo…….como dice el Evangelio, ….que no nos encuentre dormidos…..esperemos el Amor, que llega a nuestros corazones y para eso debemos prepararnos.

Reconozcamos la generosidad de Dios en cada uno de nosotros, y reaccionemos en obras confiando en la esperanza de ese Obrar de Dios……El Amor que nos llegará en la Navidad.

Vivamos este tiempo de adviento abrigando la esperanza …..y lleguemos a la Navidad con un corazón navideño –un corazón dulce, paciente, valientemente recogido, tierno sin melosidad- solo para amar…..y amar a Dios y al prójimo.

Un gran abrazo y le pido a Dios los bendiga a todos por intercesión de la Virgen Santísima María del Buen Amor.

José Luis Puig

Presidente de la FOPSME