QUE ES AMAR?

 
“Con frecuencia hablamos de amor como si se tratara solamente de un sentimiento. Pero si esperamos a tener el sentimiento del amor antes de amar, acaso nunca aprendamos a amar como es debido. El sentimiento de amar es hermoso y nos infunde vida, pero no podemos basar nuestro amor en él.
Amar es pensar, hablar y actuar de acuerdo con la conciencia espiritual de que somos amados por Dios infinitamente y estamos llamados a hacer que ese amor sea visible en este mundo.”
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TRES CONSEJOS DEL SANTO PADRE PÍO PARA AFIANZAR LA GRACIA EN NOSOTROS

Este material es del folleto “Buona Giornata”, que es una recopilación de meditaciones de los escritos y comentarios de San Pio, publicado por su convento de San Giovanni Rotondo.
ESTOS CONSEJOS DEL SANTO PADRE PÍO SON:
1.  no culpar
Evitar la tentación de culparte a ti mismo o culpar a otros.
La recuperación viene por aceptar lo que llega sin intentar averiguar de quién es la culpa para resolver el problema.
La forma no es encontrar un culpable.
Sino pedir que se haga Su voluntad con la única pregunta que importa que es ¿qué voy a hacer ahora?
 2.  adoptar una perspectiva sobrenatural
A menudo culpamos a otros cuando nos sentimos con miedo.
O nos sentimos impotentes para actuar de la manera que sería necesario hacerlo.
Deberíamos recordar lo que dice San Pablo, que uno no tiene la fuerza para hacer las cosas sino que es Cristo el que te da el poder.
Entonces en primer lugar hay que preguntar a Dios qué quiere que hagamos en una situación particular.
En segundo lugar, que nos proporcione lo que sentimos que nos falta.
3.  imponernos a hacer lo que es mejor para nosotros y para las personas que nos rodean.
Pero dejando que el flujo de la Gracia de Dios, su camino, sea el que dirija nuestras acciones.

CUATRO FRASES DEL PADRE PÍO PARA MEDITAR EN EL NUEVO AÑO

1 • Hay que levantarse y valorar cada instante que pasa y está en nuestras manos. 
No debemos desperdiciar un solo momento.
Por la gracia divina nos encontramos en el inicio de un nuevo año.
El nuevo año, el cual sólo Dios sabe si veremos su fin, debe ser utilizado en reparación por el pasado y en la preparación para el futuro.
 2 • Estoy abrumado por la incertidumbre de mi futuro, pero valoro la esperanza viva de ver mis sueños cumplidos.
Porque el Señor no puede poner pensamientos y deseos en el alma de una persona si no tiene realmente la intención de cumplir con ellos, y satisfacer estos deseos, que solo Nuestro Señor ha causado.
 3• Ten cuidado de tu espíritu, huye de la ociosidad y todas las conversaciones inmorales.
Siempre recuerda las palabras del apóstol, que nuestra virtud se conserva en vasos muy frágiles.
4• La ansiedad es uno de los mayores traidores que la verdadera virtud y devoción sólida jamás puedAn tener.
Uno debe tener cuidado de esto en todas las ocasiones, sobre todo en la oración.
Y para tener éxito mejor sería bueno recordar que las gracias y consuelos de la oración no son aguas de esta tierra, sino del cielo.
Por lo tanto todos nuestros esfuerzos no son suficientes para lograrlo.
A pesar de ellos es necesario prepararse con gran diligencia, pero siempre con humildad y tranquilidad.

 

8 Afirmaciones del Padre Pío para Comenzar el Año

 Para iniciar el año comparto estos pensamientos del Padre Pío son reconfortantes y útiles.
Son 8 Afirmaciones del Padre Pío para Comenzar el Año.
Este material es del folleto “Buona Giornata”, que es una recopilación de meditaciones de los escritos y comentarios de San Pio, publicado por su convento de San Giovanni Rotondo.
Las 8 afirmaciones son…..
1-LA GLORIA ES DE LOS QUE LUCHAN
La palma de la gloria está reservada sólo para los que luchan valientemente hasta el final.
Por lo tanto, vamos a empezar nuestra santa batalla de este año.
Dios nos ayudará y nos coronará con el triunfo eterno.
2. BUENAS OBRAS Y BUENAS INTENCIONES
Estamos por la gracia divina, en los albores de un nuevo año.
Dado que sólo Dios sabe si vamos a terminar este año, deberíamos usarlo en reparación del pasado, y en preparación para el futuro.
Las buenas obras van de la mano con las buenas intenciones.
3. QUE SEAMOS MOVIDOS POR LA PRESENCIA DE DIOS
Permite decirte a ti mismo, con la plena convicción de decir la verdad: “Mi alma: comienza hoy a hacer las buenas obras que hasta la fecha no has hecho”.
Vamos a ser movidos por la presencia de Dios. “Dios me ve”, vamos a menudo a decirnos “y que por mis acciones él me juzgue”.
Estemos seguros de que siempre vea solamente la bondad en nosotros.
4. NO ESPERES
Si tienes tiempo, no esperes. 
No debemos dejar para mañana lo que podemos hacer hoy.
Las tumbas están llenas de buenas intenciones que nunca se cumplieron.
Además, ¿qué seguridad tenemos de que vamos a estar vivos mañana?
Escuchemos la voz de nuestra conciencia, como dijo el real profeta: “Hoy, si escuchas la voz del Señor, no hagais oídos sordos”.
Vayamos adelante y atesoremos el momento fugaz que sólo es el nuestro.
No perdamos el tiempo, de un momento a otro, ya que el último aún no es nuestro.
5. NO PIERDAS EL TIEMPO
Cuando se pierde el tiempo, se desprecia el regalo de Dios – el presente – que Él, en su infinita bondad, nos anuncia con su amor y su generosidad.
6. HAZ EL BIEN
“Comencemos hoy, mis hermanos, a hacer el bien, porque hasta ahora no hemos hecho nada”.
Y estas palabras que el Padre Seráfico, San Francisco, en su humildad, aplicó a sí mismo, se deben hacer nuestras a principios del nuevo año.
Hemos vivido sin pensar, como si el Juez Eterno no nos fuera a llamar a él un día y nos pidiera dar cuenta de nuestras obras, por cómo hemos gastado nuestro tiempo.
7. COMUNICA EL AMOR
El amor no admite retraso, y los Reyes Magos, inmediatamente después de su llegada, hicieron todo lo posible para darlo a conocerlo a Él, que había conquistado su corazón a través de la afluencia de la gracia.
Él los llenó con el tipo de caridad que debe desbordarse, ya que no puede ser contenida en la pequeña estructura del corazón, y por lo tanto debe ser comunicada.
8. NO HAGAS LAS COSAS PARA TU PROPIO MÉRITO
En tus acciones, no busques ni el mayor ni el menor mérito, sino el mayor honor y gloria a Dios.

Ser y vivir coherentemente

 

Cuando el Papa Francisco toma la palabra no lo hace a la ligera.

Su discurso directo, sin rodeos y sin concesiones se ha vuelto su principal característica y no duda en criticar abiertamente la hipocresía de algunos católicos.

Independientemente de la creencia de cada ser humano, sus palabras tienen sentido y nos hacen pensar qué tan buenas personas somos o si lo somos de igual manera ya sea frente a otros o cuando interactuamos en las redes sociales.

“La hipocresía no es el lenguaje de Jesús”, dijo el Papa Francisco.

Y no debería serlo de ningún cristiano porque la hipocresía es capaz de aniquilar cualquier comunidad.

Durante su homilía el Papa recuerda que debemos seguir el ejemplo de Jesús y que el lenguaje que transmiten los cristianos debe ser real, verdadero y alejado de todo tipo de tentaciones dominadas por la adulación.

¿Qué hacen muchos cristianos?

Se pregunta el Papa Francisco.

“Muchos padres se dicen cristianos, pero nunca tienen tiempo para hablar con sus hijos, para jugar con sus hijos, para escuchar a sus hijos.

Incluso tal vez tienen a sus propios padres en un geriátrico pero siempre están ocupados y no pueden ir a verlos, dejándolos allí abandonados”.

“El hipócrita no es cristiano”.

El Papa insistió sobre el adjetivo “hipócrita” tantas veces utilizado por Jesús para calificar a los comisarios de la ley que muestran una cosa pero piensan otra.

Bien dice que la hipocresía no es el lenguaje de Jesús y que tampoco debería serlo de los cristianos.

“Un cristiano no puede ser hipócrita, un hipócrita no es cristiano”, afirma el Papa Francisco a quien siempre le gusta hablar claro.

Pero su frase más grandilocuente fue cuando se refirió puntualmente al rol que juegan las redes sociales en relación a la hipocresía.

“Dios no tiene Facebook, dejen de ser hipócritas en las redes sociales”.

Esta frase causó revuelo porque llamó a la reflexión a todos.

El pedido concreto del Papa es que los fieles sean coherentes con las convicciones que predican y que quienes utilizan las redes sociales como por ejemplo Facebook, no pregonen a viva voz qué tan buenos son o que tan solidarios son, cuando después actúan lejos de los preceptos del cristianismo.

Fiel a su estilo espontáneo y natural el Papa aseguró que era preferible ser ateo que ser un católico de este tipo.

En el Evangelio según San Lucas, Jesús nos advierte sobre el hecho de simular ser buenas personas.

El Papa Francisco hizo mención de este pasaje en donde San Lucas habla sobre la hipocresía y advierte que estas personas tienen un interior sucio mientras que en el exterior se muestran justas y buenas.

Sus corazones están vacíos y maquillan su alma.

Jesús nos pide siempre ser sinceros de corazón.

Fue por esto que el Papa Francisco brindó un consejo maravilloso:

“cuando recen, háganlo en secreto.

Cuando den con la mano izquierda que la mano derecha no lo sepa.

Sean discretos si son solidarios”.

Se refirió a esas personas que se dicen cristianas pero que en realidad son pura apariencia.

No es la primera vez que el Papa Francisco hace una crítica sobre su propia comunidad y a pesar de sus dichos sobre las redes sociales también dijo que Internet es “un regalo del señor”; porque nos permitió un acercamiento más estrecho aunque advirtió que debe ser coherente con nuestro accionar diario.

Las enseñanzas del Papa Francisco se pueden aplicar si eres católico o de cualquier otra religión.

Simplemente nos pide ser coherentes y actuar con los mandamientos de nuestro corazón.

La coherencia…….ser coherentes, es lo que nos va ayudar a ser mejores personas, y sobre todo buenos cristianos. 

Dejar que Dios se haga carne

“La lectura espiritual es alimento para nuestras almas. Cuando dejamos que las palabras de la Biblia o de algún buen libro espiritual entren en nuestra mente hasta llegar a nuestro corazón, nos convertimos en personas distintas. El Verbo se hace carne paulatinamente en nosotros y transforma nuestro ser entero. Así, la lectura espiritual es una contínua encarnación del Verbo Divino dentro de nosotros. Dios se hizo carne hace mucho tiempo en y por medio de Jesucristo. En y por medio de nuestra lectura de la Palabra de Dios y nuestra reflexión sobre ella, Dios se hace carne en nosotros ahora y nos hace Cristos vivientes para los tiempos actuales.”

Día de los Santos Inocentes.

 

Quizá lo que más nos cuesta entender es que la Navidad del Señor no es un día del calendario sino una de las verdades sustantivas de nuestra fe, que tiene que ser expresada más allá de las palabras… Es decir, la confesión de fe traducida en un obrar de luz y de verdad.

Rezar en voz alta la afirmación del Credo: “nació de Santa María Virgen…” no nos ofrece demasiada dificultad, los problemas se despiertan cuando mi vida no se ajusta a la confesión de mis labios. Por eso la Oración Colecta de esta fiesta nos habla, precisamente, de esta cuestión: “…que podamos dar testimonio, con la vida, de la fe que confesamos con los labios…”

Si Dios es un misterio de Luz, como lo dice San Juan hoy en la primera lectura, recibir a este Dios que vino a poner su morada en medio nuestro, significa caminar en la luz y ahuyentar las tinieblas de la propia vida. Desde Belén de Judá el drama de la humanidad se juega en este acoger la luz o darle la espalda a la luz. Y la experiencia nos confirma aquella sentencia del evangelista en el Prólogo: “La luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la recibieron”, “Vino a los suyos, y los suyos no lo recibieron”.

Estos días de Navidad la liturgia nos auxilia con los hermosos textos del gran teólogo de la Navidad que es San Juan. Sus escritos nos avecinan a la contemplación del Santo Pesebre que nos interpela a ajustar nuestra vida con el foco de luz que empezó a brillar en el centro de la historia. Cada día experimentamos- dentro y fuera de nosotros- esos restos de tinieblas que, si no se asumen, si se los esconde sin más, nos llevan al autoengaño de la mentira, de la hipocresía y por lo tanto nos privan de esa experiencia de rehabilitación que Dios nos trae, a condición de que nosotros asumamos que sigue habiendo oscuridad en algún rinconcito de mi vida… “Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y la verdad no está en nosotros. Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonarnos y purificarnos de toda maldad” (San Juan).

El misterio de la Huida del Señor a Egipto y la ejecución de esos inocentes que decretó Herodes nos ayudan a tomar conciencia de cómo la Navidad se va convirtiendo en un camino de exigencias, un camino en el que asomarán las dificultades y el combate de las tinieblas que repudian la luz. Así vivieron la Santísima Virgen y San José el nacimiento del Niño. Una navidad que lleva el signo de la cruz en su misma entraña. Jesús fue perseguido desde la cuna y arrestado recién el Huerto de los Olivos. Su Madre y José cuidan la Navidad obedeciendo las indicaciones que el mismo Cielo les hace…

Mirando al José bueno que sale en la noche con el Niño y su Madre en el camino del exilio, aprendemos que todos debemos hacernos cargo de ese paso del Señor por nuestra vida. Al amor de Dios se le responde con el amor del compromiso y de la lucha. Es verdad que el amor de Dios se ha manifestado en Navidad. Pero el mal existe, y el desamor de los hombres ocasiona en la historia tragedias como ésta que nos relata el evangelio.

Padre Claudio Bert (1964/2017)