Estáte Señor conmigo!

 

ESTÁTE, SEÑOR, CONMIGO.

Estáte, Señor, conmigo
siempre, sin jamás partirte,
y cuando decidas irte,
llévame, Señor, contigo;
porque el pensar que te irás
me causa un terrible miedo
de si yo sin ti me quedo,
de si tú sin mí te vas.

Llévame, en tu compañía
donde tu vayas, Jesús,
porque bien sé que eres tú
la vida del alma mía;
si tú vida no me das
yo sé que vivir no puedo,
ni si yo sin ti me quedo,
ni si tú sin mí te vas.

Por eso, más que a la muerte
temo, Señor, tu partida,
y quiero perder la vida
mil veces más que perderte;
pues la inmortal que tú das,
sé que alcanzarla no puedo,
cuando yo sin ti me quedo,
cuando tú sin mí te vas. Amén.

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La oración como escuela de la esperanza

 

“San Agustín ilustró de forma muy bella la relación íntima entre oración y esperanza en una homilía sobre la Primera Carta de San Juan.

San Agustín define la oración como un ejercicio del deseo.

El hombre ha sido creado para una gran realidad, para Dios mismo, para ser colmado por Él.

Pero su corazón es demasiado pequeño para la gran realidad que se le entrega. Tiene y debe ser ensanchado. Entonces……

“Dios, retardando (su don), ensancha el deseo; con el deseo, ensancha el alma y, ensanchándola, le hace capaz (de su don)”

 

 

La Iglesia en Francia, sacudida por dos suicidios

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Esta es la triste realidad que toca a la Iglesia en Francia. En estos últimos días, dos jóvenes sacerdotes de 38 años en un mes se han quitado la vida. “Nosotros estamos en shock”, han sido las palabras de Mons. Jacques Blaquart, obispo de Orleans (Francia), en un comunicado dirigido a toda la Iglesia diocesana de Orleans, donde informaba el fallecimiento de P. Pierre-Yves Fumery, ordenado sacerdote para la misma diócesis en 2014. El sacerdote cometió el hecho dramático, después que fue llamado a la atención por mantener “comportamientos inadecuados” .

Comunicado de Mons. Jacques Blaquart, obispo de Orleans para Loiret, sobre la trágica muerte del Padre Fumery.

El sábado 20 de octubre, el cadáver del padre Pierre-Yves Fumery fue descubierto en las instalaciones del presbiterio de Gien. Obviamente, se suicidó. A los 38 años, fue el sacerdote responsable de las parroquias de Gienese.
Estamos en shock a pesar de que sabíamos que estaba viviendo momentos difíciles.  

Inmediatamente pensamos en sus padres, su familia. También pensamos en sus más cercanos, a los feligreses de Giennois, a sus hermanos sacerdotes, a todos aquellos con los cuales ejerció su ministerio y todos los católicos en Loiret.

“Cuando un miembro del cuerpo sufre, todos los miembros sufren con él. “(1 Cor: 12:26). En estos tiempos difíciles para nuestra Iglesia diocesana, recordemos al Padre Pierre-Yves en nuestra oración. Oremos también los unos por los otros en la confianza de que Cristo es nuestra única esperanza.

  + Jacques Blaquart
Obispo de Orleans para Loiret

 

El sacerdote Pierre-Yves Fumery, es el segundo sacerdote que en un mes se ha suicidado.  El pasado 18 de septiembre, P. Jean-Baptiste Sebe, otro sacerdote francés de la diócesis de Rouen (Francia), fue encontrado muerto, visiblemente se quito la vida, después de haber sido acusado por una madre de tener un comportamiento inapropiado con su hija mayor de edad.

¿Qué respuesta dar a nuestros jóvenes, delante estos acontecimientos trágicos?  Me vienen al espíritu las palabras de la beata Madre María de Jesus Deluil-Martiny (1841-1884). “El infierno y el mundo actualmente dicen: Todo sin Jesucristo. Ellos quieren expulsarlo de los corazones, de las familias y de las naciones. Nosotros al contrario debemos responder como la Iglesia y con la Iglesia: todo por Jesucristo”.

La Iglesia… La Francia. ¡Oh amada! Nuestros corazones de católicos y de franceses están rotos: nunca habíamos tenido un dolor tan grande. Esperamos en que la ayuda poderosa de María, reina de la Francia y de la Iglesia, nos permita cuanto antes decir: nunca fue un igual triunfo… Si nosotros sabemos rezar y sufrir, la Iglesia y la Francia serán unidas también en el triunfo: la Iglesia  más hermosa que antes y la Francia  revitalizada por el dolor y nuevamente cristiana.

¡María Reina y soberana de la Francia!

¡Ruega por Nosotros!

Juan Alfredo Pineda, seminarista

Lamentablemente, no en todos las diócesis del mundo los obispos se expresan como pastores y padres de los sacerdotes y de los fieles. 

Que mas agregar……. ninguno escapa a la mirada del Buen Dios. Nosotros también decimos y rogamos a Nuestra Madre del Cielo, María del Buen Amor: Rogad por nosotros!!!!!

 

JOSE LUIS PUIG

PRESIDENTE DE LA FUNDACIÓN OPSME

Mientras estamos en la Tierra no hemos nacido todavía.

San Bernardo de Clairvaux decía:

“Mientras estamos en la Tierra no hemos nacido todavía. Nacemos cuando entramos al Cielo.

Mientras estamos en la Tierra nos encontramos en el seno de la Madre de Dios”.»


Llega un momento, en las vidas de todos nosotros, que debiéramos pensar en prepararnos para la muerte.

Cuando sería? Cuando nos hacemos viejos, cuando nos enfermamos de gravedad o corremos un serio peligro? Cuando perdemos a algún ser querido? .

La vida, nuestra vida, está orientada hacia la muerte, nacemos sabiendo que moriremos y encontramos poco apoyo, si acaso alguno, de que alguien nos ayude y prepare para una buena muerte.

La mayoría supone que nuestro único deseo es vivir más tiempo en esta tierra.

Pero atención, sin embargo, morir, como dar a luz, es un camino hacia una nueva vida, tal y como lo dice el Eclesiastés 3,1/2: Todo tiene su momento, y cada cosa su tiempo bajo el cielo: su tiempo de nacer y su tiempo de morir.

Creo que debemos prepararnos para nuestra muerte con cuidado y esmero.

San Agustín, doctor y Padre de la Iglesia, acertadamente expresa esta verdad, “La vida es un abrir y cerrar de ojos comparada con la eternidad”. En efecto, la eternidad no tiene descanso, es para siempre y por los siglos de los siglos.
Que esta verdad nos ayude a prepararnos para el bien morir.

Queridos amigos, amar a la Santísima Virgen María es esencial para alcanzar esta gracia del bien morir.

Uno de sus más grandes anhelos es que todos lleguemos al cielo para con ella glorificar a Dios y vivir junto a los santos, amigos y seres queridos que ya partieron y nos esperan allí. JL.

Sin temores……..Quién soy yo?

Yo soy una persona a la que Dios CONOCE perfectamente; yo mismo no sé a veces quién soy, pero me queda el consuelo de saber que Dios sí lo sabe, lo sabe de una manera única, conoce cada rincón de mi ser, cada luz y cada oscuridad de mi vida. Y lo mejor es que, conociéndome como me conoce, soy también una persona AMADA por Dios.

Soy además una persona LLAMADA por Dios; llamada desde la eternidad y para la eternidad. Es evidente que a ese llamamiento respondo mal y que a ese amor que Él me da soy muy a menudo infiel. Por eso soy también una persona PERDONADA por Dios. NO debemos vivir con sentimientos de culpa, pues vivimos bajo el signo del perdón, bajo el signo de la Gracia.

Soy una persona ENRIQUECIDA por Dios: por todo lo que la naturaleza me ha dado, por la Gracia de Dios que me acompaña siempre, por los dones y la fuerza del Espíritu, que habita en mí. Puedo decir aquello de San Juan de la Cruz: “Todo es mío, porque Cristo es mío y todo para mí”.

Soy una persona ENVIADA por Dios a vivir en la luz de su Gracia, a anunciar su Reino, a dar el fruto de su Espíritu; enviada a la región de la paz, de la alegría y del amor.
Soy, definitivamente, una persona BENDECIDA por Dios. De Thomas Merthon.
Puedes leer: Romanos 8, 31-39

 

9 de noviembre: Nuestra Señora de la Almudena

La Virgen de la Almudena está unida, desde el primer momento, a la historia cristiana de Madrid.

Según una tradición, avalada por la historia, el 9 de noviembre del año 1085, se rasgó el frente de una torre de la muralla de la Puerta de la Vega y apareció una imagen de la Virgen, que los cristianos madrileños habían ocultado.

Existe documentación del año 1382, en que se nombra con el título de “Almudena” a una imagen de la Virgen, a la que el pueblo de Madrid siempre ha venerado con singular devoción.

La imagen actual de la Virgen de la Almudena fue coronada solemnemente el 10 de Noviembre de 1948 y declarada patrona de la diócesis de Madrid por el papa Pablo VI el 1 de julio de 1977.

También hoy, a cualquier hora del día y de la noche, se venera cariñosamente por los madrileños la imagen en piedra de Nuestra Señora de la Almudena situada en los muros del complejo catedralicio.

Catedral de Madrid. Nuestra Señora de La Almudena. Altar principal a La Sra de La Almudena. 

Invitación: Realicemos el voto de amar a Dios.

Capilla del Santísimo Sacramento. San Giovanni Rotondo. Iglesia inferior del Santo Padre Pio

 

Hoy debiera levantarme y hacer el voto de amar a Dios. 

He hecho el voto de amar siempre a Jesús.

Me he dado cuenta también de mi vocación. No soy religioso…, no soy cura, no soy monje, no soy…….…, no soy nada… solo un pobre hombre, bendito de Dios, y no soy nada más que un alma enamorada de Cristo.

Él no quiere más que mi amor y que yo también enseñe a amarlo, muchas veces a través de su Santísima Madre.

A Ella a la Virgen María, le ruego ayúdame a cumplir mi voto!!

Amar a Jesús, en todo, por todo y siempre… Sólo amor. Amor humilde, generoso, desprendido, en silencio… Que mi vida no sea más que un acto de amor.

Quisiera mi Señor, amarte como nadie. Quisiera pasar esta vida, tocando el suelo solamente con los pies. Sin detenerme a mirar tanta miseria, sin detenerme en ninguna criatura. Con el corazón abrasado en amor divino y mantenido de esperanza.

Quisiera Señor, mirar solamente al cielo, donde Tú me esperas, donde está mi Madre la Virgen María, donde están los santos y los ángeles, bendiciéndote por una eternidad, y pasaron por el mundo solamente amando tu ley y observando tus divinos preceptos. JL